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Un lugar ideal para la pandemia.

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No es coincidencia que los peores indicadores de salud se encuentren en los grupos con menor educación y menores ingresos. Así lo muestran los últimos resultados de la Encuesta Nacional De Salud. 

La pandemia se encontró con un pueblo ya enfermo, sedentario, obeso, con diabetes, hipertensión, colesterol alto y muchas otras;  todas enfermedades que se pueden modificar a través de un cambio de estilo de vida. De seguro muchos de ustedes ya han escuchado esto y yo como nutricionista muchas veces lo he repetido; consuma más frutas y verduras, le digo a la persona que gana el sueldo mínimo y mantiene a toda su familia, consuma alimentos ricos en proteína le digo al adulto mayor que con su pensión debe elegir entre comer o comprar medicamentos, le recomiendo hacer ejercicio a la señora que viajó 2 horas para llegar a su hogar luego de una extensa jornada laboral y le digo al señor que pasó hambre cuando niño que ahora debe moderar el consumo de alimentos. 

La pandemia nos ha mostrado la peor cara de este sistema. Nos mandaron a trabajar, nos mandaron a contagiarnos, nos enviaron a morir, a los mismos, sí, a los mismos de siempre, los que ya estaban enfermos, los que no pueden elegir, los que de contagiarse enfrentan al virus en peores condiciones de salud. Porque ese tan ansiado estilo de vida saludable jamás lo pudieron llevar a cabo, el sistema jamás se los permitió.

Y veo a las personas en la feria arriesgándose a contagiarse, siendo criticadas y apuntadas como irresponsables, como si fuera reprochable el hecho de buscar alimentos, como si el hambre del pueblo y la búsqueda de satisfacer esa necesidad fuera equivalente a un alcalde aplaudiendo porque abrieron un mall. 

Y mientras yo sigo recomendando consumir frutas, verduras y legumbres en tiempos de pandemia, a quienes las venden a un precio más accesible las reprimen, humillan y maltratan, y a quienes compran le sacan un parte que difícilmente podrán pagar estando cesantes. 

Porque mientras el pueblo lucha por no morir de hambre, el gobierno le cuida el bolsillo a las grandes empresas.